lunes, 25 de abril de 2022

Volantín.

 

Cuando el alba nos tropieza y las luces cálidas titilan,

el telar gigante universal comienza a conspirar

entramando sigiloso el encuentro afortunado

que despierta nuestras almas de la cotidianidad.

 

Sonidos lejanos envuelven el instante en que te miro

mientras el humo me transporta lejos de la realidad.

Un sabor dulce me apacigua los sentidos.

Un sentimiento latente me obliga furioso a mirar.

 

Se tatúan en mi memoria las aristas de tu rostro

a la vez que tu voz se amplifica en mi mente inundada.

Las palabras toman vías alternas sin retorno

y en la panza revolotean todas desesperadas.

 

De pronto tus manos encuentran mi cuerpo

haciéndome saber que tenía tanto frío.

Por mucho tiempo estuve en un gélido invierno.

No lo noté hasta que derretiste todo el río

 

y el agua desbordaba todo

y los males se iban con ella

y el agua destruyó todo

y los botones germinaron tras ella

 

Mi memoria tatuada estampa tu rostro por doquier

procurando vida a cada cosa inerte.

Mi mente no para de verte.

Mi amor, qué buena suerte.

 

Hoy los versos corren con el agua

como las olas que van llegando a la orilla.

La inspiración crece haciendo cosquillas

…es tan fácil convertirte en canción y poesía.

 

Se vuelve imperativo decirte lo que siento

Exclamar sin cesar mis emociones al viento

Y aunque las palabras se disuelvan con el tiempo

Y aunque las personas se vuelvan fugaces en la oscuridad

Y a pesar de que la vida parezca un mar de incertidumbre

Tú eres el deseo de escalar la montaña hasta la cumbre


lunes, 14 de febrero de 2022

Trece de Febrero.

 ...y siento el veneno aniquilar
cada célula muerta del alma.
Extinguiendo la gangrena que me consume.

Le siento entrar en mí por cada poro,
propagando un virus que purifica
como fuego intenso que cauteriza 
y me invita a arder con él.

Destruye toda mi cordura
avivando la flama cada vez. 
Destruye todo con locura
regresa a mi espíritu el ser.

…y en llamas explotamos
Ardiendo juntos los dos,
Arremetiendo sin compasión.
Mi sanador veneno y yo.

No quiero más ternura
no quiero más caricias de miel.
Deseo tu mirada corrupta
que envenena mi mente también.

Derriba todo en tu camino
mi amado veneno violento
con perversión y sin pudor
¿Quieres que lo pida de nuevo?

Mi timón desajustado
me ha llevado a naufragar.
Quiero ser presa del caos,
todo control entregar.

Erigiendo un universo alrededor.
Mordiendo recovecos olvidados.
Despertando sentidos ignorados.
Mi amado veneno salvador.

Haz de mí un cordel.
Toma mi fuerza y mi poder.
En ti espero renacer.
Ansío esta pasión encender.

En el limbo de tu ardor,
abrigados en pecado
con el cuerpo extasiado.
Mi veneno embriagador

Te ruego la tortura
Mi veneno voraz
Anhelo ferviente tu atadura
Para dar a mi alma libertad.




martes, 18 de enero de 2022

Negro y Rojo

Enredaderas que me arropan crecen vertiginosas bajo el riego de mi mirada apesumbrada.

Me pierdo en el manto agobiante de la angustia.

Infinitas olas impías me estremecen, me atraviesan y me oprimen con ira despiadada.

Soy yo quien mueve los hilos.

 

Me rindo ante la desazón de esta abrumante pena.

Mi corazón anhela un descanso perpetuo.

Pesadillas incesantes de un dolor que cual fuego me quema.

Soy el antifaz que obstaculiza la luz a mis ojos.

 

Nado perenne en un mar de incredulidad.

Experta como siempre en seguir avanzando aunque punce hondo.

La ceguera voluntaria agudiza la sensibilidad.

Rayos cálidos en mi piel envalentonan mi deseo de descubrir.

 

Un inaudito temor inquieto pierde ante una certeza tranquila.

Sin vacilar dejo caer el antifaz.

Rayos rojizos incineran la tristeza mientras llenan mis pupilas.

Sentimiento familiar que ilumina voraz cada rincón en tinieblas.

 

Ojos profundos que me invitan a mirar sin cesar.

Voz de terciopelo que llena el mar de certeza.

Brazos infinitos que me arrastran a una isla de paz.

El miedo acecha en los matorrales, malicioso.

 

Las nubes huyen despavoridas.

Las enredaderas engalanan cada paso cual alfombra.

En la marea ahora mansa, se hunden las pesadillas, vencidas.

Sigo siendo yo quien maneja los hilos.

 

Quizás sea hora de saltar.

Cara DesConocida

Vagando sin rumbo en el velo digital Millones de caras navegan frente a mi Desde un perrito que ladra al compás  Hasta la niña que hace piru...