Torrenciales pensamientos perturban la vigilia tortuosa.
Rostros se mezclan y retumban dentro de una pesadilla macabra.
Si llegar a la meta es inherente al tormento,
¿Podría el camino ser intrínseco a la calma?
Los puntos suspensivos opacan el paisaje.
La odisea del viaje pesa.
El síndrome que suntuoso acecha a la presa,
mientras la rutina descansa en la pastura.
La búsqueda incesante que entorpece el juicio.
El despertar que cala hondo.
Sigo manejando los hilos.
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