Un amor así merecía una despedida memorable, una mirada profunda, un beso infinito, una larga conversación tal vez.
Pero no.
A veces las cosas son como pueden ser, no hubo tiempo ni valentía para una mirada o un beso... sólo un dolor profundo en algún lugar que ninguno de los dos hubiese podido describir, un abrazo corto y una tarea por terminar.
Se fue cada quien por su lado con lo que quedó de sus corazones, sin excusas para verse otra vez.
martes, 11 de abril de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cara DesConocida
Vagando sin rumbo en el velo digital Millones de caras navegan frente a mi Desde un perrito que ladra al compás Hasta la niña que hace piru...
-
Vagando sin rumbo en el velo digital Millones de caras navegan frente a mi Desde un perrito que ladra al compás Hasta la niña que hace piru...
-
Torrenciales pensamientos perturban la vigilia tortuosa. Rostros se mezclan y retumban dentro de una pesadilla macabra. Si llegar a la meta ...
-
Dos comunes Algo singular Historias viciadas Esbozo de paz En la penumbra Tu rostro de sol En la pena La palabra absurda La ira que abruma ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario